Refuerzos
positivos
Los profesores necesitan reforzar las conductas positivas
de sus alumnos, en clase ayudará a motivar a los alumnos y a saber que ellos lo
están haciendo bien, esto hace que tengan una autoestima alta, sentirse
escuchado y que puede aportar algo en el tema, no debemos olvidar que los/as
educadores/as han de utilizar recursos motivantes para lograr su atención y es
importante prestarles mucha atención sobre todo cuando hacen el esfuerzo en
hablar en otra lengua que no es mater.
Según el Servicio de Orientación Educativa, del Instituto de Tecnologías Educativas (ITE) del Ministerio de Educación español:
“la conducta es un aprendizaje y se
modifica por la aplicación de los reforzadores’. Reforzador es todo aquello que
cambia la probabilidad de aparición de una conducta determinada, por ejemplo
objetos, hechos o palabras. Según el ITE, ‘cuando a una respuesta ante un
estímulo le sigue una consecuencia agradable aumenta la probabilidad de que esa
conducta aparezca de nuevo, debido a la asociación que se produce entre la
respuesta y la consecuencia”.
Una de las formas sencillas de
aplicar el reforzamiento positivo con los niños, para moldear su conducta de
forma suave y natural, consiste en hacer algo tan básico y que a menudo los
padres olvidan: mostrarles aprobación y orgullo, cuando tiene un
comportamiento o actitud correctos. Esto por si sólo es una gran fuente de
motivación infantil’, explica psicóloga clínica Dolores Mayo. [1]
Muchas veces, no damos importancia a las buenas acciones que hacen los infantes, porque creemos que eso es lo que debe hacer, pero…claro, si no obtiene nada a cambio, lo más probable es que deje de tener esa conducta.
Basta
con un “muy bien”, una mirada que apruebe la conducta, un asentimiento, una
caricia en la cabeza, un beso, ¡choca esos cinco campeón/a!…
El refuerzo positivo tiene la característica de que su efecto es duradero, significa que aunque ya no lo utilicemos, los peques se suben la autoestima y se dirán así mismos: “¡qué bien lo estoy haciendo!”. Y no necesitarán más refuerzos externos.
El refuerzo positivo tiene la característica de que su efecto es duradero, significa que aunque ya no lo utilicemos, los peques se suben la autoestima y se dirán así mismos: “¡qué bien lo estoy haciendo!”. Y no necesitarán más refuerzos externos.
Estando
en una sesión de clase tenemos infinidades de refuerzos verbales que podemos
utilizar a la hora de felicitar o motivar a los niños, estos refuerzos les
gusta mucho a los niños e incluso se les va introduciendo vocabulario para que
también ellos lo puedan utilizar.
La
importancia de los refuerzos
Para
aplicar el refuerzo positivo, el alumno y la alumna deben mostrar
participaciones o conductas apropiadas, pero es necesario tener claro que al
hacerlo de forma inmediata aumenta su eficacia,
cualquier retraso del refuerzo, disminuye la probabilidad de que el
infante asocie la recompensa con la conducta; las estrategias de refuerzo
positivo deben ser coherentes para la conducta y los acuerdos tomados entre el
docente y los estudiantes.
Es
necesario reforzar cada participación ya que al pasarla inadvertida una
segunda participación hará que el/la alumno/a sienta confundido sobre la razón
por la que fue reforzado.
Lo
importante es saber que las altas tasas de refuerzo positivo han demostrado ser
eficaces para aumentar la probabilidad de que los alumnos aprenden con más
agrado.
REFUERZO VERBAL
En
esta estrategia, lo fundamental es desarrollar la capacidad de valorar los logros
de los alumnos y alumnas, manifestándolo de manera verbal e individual
mostrando a los estudiantes que damos importancia a las conductas que realiza
bien, además se utiliza para observar cómo funcionan los estudiantes frente a
los estímulos que no son tangibles para ellos como los dibujos para colorear o
las cartas de felicitación, las caritas felices, etc.
El
procedimiento para esta estrategia es el siguiente:
•El
docente debe estar interiorizado de las expectativas de conducta para la clase.
•
Se debe dar las indicaciones para la clase del día.
•
El docente debe observar, pasearse por los espacios de la clase y entregar el refuerzo
verbal frente a las conductas positivas de los estudiantes.
•
Dependiendo de las características del grupo y de cada estudiante, se evalúa si
este refuerzo se hace de forma personal o hacia todo el grupo, para que todos
sean conscientes de lo que se valoró en el compañero.
•
Otra instancia importante, es valorar verbalmente los logros del grupo en general
por mejorar el comportamiento colectivo cuando ocurra.
En
la clase podemos utilizar el refuerzo verbal; pero también se pueden utilizar
pequeños “premios” como se mencionó antes como entregar una ficha para pintar o
una carita feliz, una estrella, etc. Dependiendo de la edad o el tema se puede
reforzar con diferentes instrumentos.
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